Aprender a Debatir

Belleza. Introducción

L a eficacia persuasiva de un discurso argumentativo se verá reforzada si se expresa mediante un lenguaje bello, atractivo, sugerente y original. Este principio, que constituye uno de los pilares sobre los que se asienta la Retórica clásica, sigue teniendo plena vigencia en el mundo actual en ámbitos como el de la publicidad.

Entre los recursos que se pueden utilizar para embellecer el discurso y lograr que este tenga mayor fuerza persuasiva destacan las figuras retóricas. Por ello, ofrecemos a continuación una breve descripción de las más significativas y proponemos varios ejercicios con los que podrás familiarizarte con ellas y adiestrarte en su uso.

1. Figuras pragmáticas

Relacionadas con los elementos del acto comunicativo.

Apelación

Llamada directa al receptor. Se busca llamar su atención, culpabilizarlo o dirigirlo hacia una respuesta al argumento que vamos a plantear, puede buscar, incluso, cierta familiaridad, intentando hacer ver de forma cómplice, la obviedad de lo que se dice.

"Porque, usted, Sr. Rajoy, no ha hecho nada…".

Exhortación

Se enmascara el argumento con apariencia de mandato.

"Esa medida de recorte debe tomarla. Hágase el favor".

Personificación

Atribución de propiedades humanas a seres no humanos u objetos. En el debate puede ofrecer una imagen de reducción al ridículo.

"Usted más que pastoreando nubes, lleva años escuchando consejos de esas nubes".

Exclamación

Expresión admirativa, esencial en el uso de la ironía.

"¡¡Bravo!! ¡¡Su idea de recortar esa prestación fue brillante!!"

Interrogación retórica

Pregunta innecesaria de la que no se espera respuesta. La inexistencia de la respuesta hace que la propia cuestión confirme el argumento.

"¿Sabe qué vamos a hacer con las pensiones?"

Antonomasia

Sustitución de un nombre por la cualidad que le corresponde de forma insustituible. Su uso como exageración, como hipérbole, es muy efectiva.

"Usted es la incapacidad hecha hombre"

Reticencia

Interrupción de la frase iniciada, dando a entender lo que se quiere decir… Muy útil no solo cuando la frase es claramente entendible sin concretarla, sino cuando se emplea algún dicho, frase o argumento que todo el auditorio conoce y que no es necesario concluir.

"Ya sabe que no por mucho madrugar…"

Alusión

Perífrasis que se emplea para evitar la utilización de una palabra, por tabú o para embellecer la expresión. Esencial para temas delicados, donde se quiere exponer una idea o calificar una acción del oponente, pero su verbalización es indecorosa o de mal gusto. Cuando se quiere afirmar que un argumento contrario es falaz, pero no queremos pronunciar términos como "mentira", "falacia", "mentiroso".

"No habrá un rescate completo sino un rescate suave".

2. Figuras semánticas

Establecen relaciones entre los signos y la significación. Hay que prestar especial atención a este tipo de figuras que pueden alterar el sentido de la claridad que debe imperar en nuestras intervenciones al debatir.

Hipérbole

Exageración, ponderación excesiva. Es imprescindible saber encajarla en el contexto del discurso para que no sea un síntoma de afectación y pomposidad innecesaria.

"El aumento de IVA supone un asesinato cultural".

Doble sentido

Expresión entendible de dos maneras. Únicamente aceptable como figura cuando trate de ridiculizar sutilmente lo dicho por el adversario. Su uso está condicionado por los principios de claridad y cohesión.

"No cabe duda de que nos encontramos ante una cuestión de cuernos" (debate taurino)

Antítesis

Contraste de dos ideas. Muy interesante para el proceso de refutación de la tesis contraria.

"Yo le propongo pactos y usted a mí, confrontación"

Sentencia

Expresión de un pensamiento profundo. Muy efectiva y, puede que efectista, para cerrar, concluir o lanzar un eslogan que resulte inolvidable para el auditorio.

“Ver la justicia y no hacerla es cobardía”

Símil o comparación

Manifiesta similitud entre dos ideas. Esencial, por ejemplo, para establecer correlaciones entre lo afirmado y lo refutado, así como para engrasar los argumentos más áridos. La comparación destaca por su fuerza didáctica, ya que nos permite explicar de una forma llana planteamientos elevados.

"Su medida es como si a un panadero le quitásemos la harina"

Metáfora

Comparación implícita de la que se ha suprimido el término real. Se deben evitar las "metáforas lejanas, distantes o complicadas" donde el receptor pueda perder de vista el término real que se sobreentiende y, por tanto, incurramos en la falta de claridad.

"Si conseguimos ganar, llegaremos al cielo"

Alegoría

Hace patente en el discurso, por medio de varias metáforas consecutivas, un sentido recto y otro figurado, ambos completados, a fin de dar a entender una cosa expresando otra diferente. Muy útil para cerrar de forma brillante la conclusión del debate, por ejemplo, recogiendo las ideas expuestas y las conclusiones que se pretenden fijar.

"Este naufragio, donde todos estamos luchando para no ahogarnos"

Símbolo

Representación perceptible de una realidad abstracta. Interesante siempre y cuando el símbolo sea convencional y admitido dentro del contexto del debate.

"Mucho cinturón y mucha pulsera, pero usted no es un patriota"

Metonimia

Consiste en nombrar una cosa con la denominación de otra con la que guarda una relación de causa o efecto o de contigüidad espacial, temporal o nocional. Interesantísima forma de economizar tiempo de formar efectiva y hermosa. Sus variedades son múltiples y sus posibilidades son enormes siempre que se tenga en cuenta el nivel de competencia cultural del auditorio y del contrincante.

"Deje sus cosas de rojo", "Se están gastando el dinero en copas", "Comprando un Dalí, no arreglará nada", "Deja en las familias de los parados a muchas bocas por alimentar"

Ironía

Consiste en dar a entender lo contrario de lo que se expresa. Vital para dar fuerza y dinamismo a nuestras intervenciones y réplicas. Debe ir acompañada de la consabida modulación de la voz para que no genere equívocos.

"La verdad es que la supresión de derechos esenciales es algo muy democrático y esperanzador"

Paradoja

Contradicción aparente. Especialmente recomendada para cuestionar el argumento del contrario o para plantear nuestros argumentos más controvertidos o que pueden generar más dudas… Puede ser una forma de defensa, adelantándose a la crítica del contrario.

"Podría decirme que con la reforma aumentará el paro, pero yo le digo que estabilizará los empleos que se conserven"

3. Figuras morfosintácticas

Operan en las relaciones formales entre los signos, con independencia de los sujetos hablantes o de las cosas significadas. Entendemos que es difícil para los oradores poco experimentados emplear estas figuras en las réplicas, dentro del cuerpo a cuerpo del debate. Sin embargo, nos parecen útiles para aquellas partes del debate que vayan preparadas previamente, como los turnos de exposición y los de análisis y conclusión de lo expuesto.

Anáfora

Repetición de una palabra al comienzo de cada frase.

"Podemos construir una nación nueva. Podemos renacer de nuestras cenizas. Podemos dar esperanza…".

Hipérbaton

Alteración del orden normal de las palabras de la frase. Su uso debe ser moderado, ya que puede atentar contra la claridad. Debemos, por tanto, persuadir y llamar la atención sin que se produzcan giros que atenten contra la transparencia retórica de nuestra alocución.

"Quería, por ejemplo, decirle".

Epíteto

Adjetivo que se antepone al sustantivo y expresa una cualidad esencial de este.

"Se dejó ir al escuchar estos sonoros aplausos"

Elipsis

Supresión de elementos gramaticales sobreentendidos. Lo ideal es que la elipsis, oculte muletillas y vicios repetitivos, así como que no atente contra la claridad, es decir, que el elemento sobreentendido, se sobreentienda con una claridad meridiana. El lenguaje gestual educado y adecuado al intercambio puede ir acompañado de elipsis de vocativos o formas apelativas para el contrincante. El uso de la elipsis también aparece ligado a la idea de completar expresiones comúnmente conocidas y frases hechas.

"Ya sabemos que donde usted dice digo…acaba diciendo…", “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

Reiteración

Repetición de una palabra. Su carácter apelativo, con el uso de vocativos de llamada al interlocutor, es habitual. Sin embargo, hay que ser cuidadoso con las muletillas que se pueden reiterar afeando nuestro discurso.

“Eso es falso, completamente falso”

Paralelismo

Repetición de elementos estructurales en oraciones. Además de ser una construcción que aporta belleza puede resultar de enorme utilidad para buscar la claridad o como estructura de síntesis o conclusiva.

"Era una buena medida. Fue una gran idea. Parecía la solución"

Bimembración

Frase que repite su estructura sintáctica. Con la bimembración se consigue una expresión de una marcada claridad al ofrecer elementos bien unidos o contrapuestos nítidamente.

"Había jóvenes y mayores. Había estudiantes y trabajadores"

Tautología

Definición que repite el elemento definido. Aunque puede atentar contra los principios de economía lingüística y de claridad, su valor enfático puede ser muy interesante en nuestras intervenciones, especialmente si lo acompañamos de un lenguaje gestual lo suficientemente expresivo.

"Pudimos verlo con nuestros propios ojos"

Epífora

Repetición de una palabra o de un grupo de palabras al final de una oración.

"Su reforma laboral, no sirve. Su reforma de las pensiones, no sirve. Sus recortes en educación, no sirven"

Epanadiplosis

Consiste en repetir una palabra al principio y al final de una frase.

"Lo sabe, señor Rajoy, lo sabe"

Poliptoton o poliptote

Utilización de una palabra en varios accidentes gramaticales.

"Lo que usted quiere es que lo queramos menos"

Los siguientes ejercicios te permitirán descubrir discursos y mensajes famosos por su belleza, conseguida gracias a las figuras retóricas.

Grupo Gorgias -2016-

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