Aprender a Debatir

Virtudes de la elocución

El debate constituye un género textual oral y formal, al que suele asociarse un registro lingüístico específico, una forma de expresión determinada, que se caracteriza por los siguientes rasgos: pronunciación cuidada, complejidad y corrección sintáctica, variedad y precisión léxica, fluidez, concisión, claridad tanto en la expresión como en la organización de los contenidos y, finalmente, elegancia, viveza y expresividad (en consonancia con la finalidad persuasiva del discurso). Estos rasgos pueden englobarse y resumirse en las conocidas virtudes de la elocución, descritas por la Retórica clásica, a partir de Cicerón:

  1. Aptum o adecuación. La adecuación está considerada en la actualidad como una de las propiedades inherentes a cualquier texto bien construido, junto a la coherencia y la cohesión. Por ello, atenderemos a este triunvirato de propiedades textuales de manera conjunta.
  2. Puritas o corrección.
  3. Perspicuitas o claridad (concisión, fluidez y precisión son conceptos afines).
  4. Ornatus o belleza (elegancia, viveza y expresividad se incluyen en este apartado).

En cada apartado encontrarás recursos lingüísticos relacionados con estas propiedades que te permitirán mejorar tu competencia comunicativa mediante la corrección de defectos y el aprendizaje de las técnicas y estrategias argumentativas, discursivas y expresivas necesarias para convertirse en un buen polemista y orador.

 

Grupo Gorgias -2016-

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