Claridad en la presentación de los contenidos: Actividad III

Esta actividad es similar a la anterior: debes rellenar los espacios en blanco con conectores textuales que aparezcan en el texto.

Aunque es posible que encuentres más de un conector que sea válido en algún caso, sólo debes escribir uno en cada hueco.
“La disciplina de la imaginación”
Antonio Muñoz Molina, conferencia pronunciada el 22 de septiembre de 1998.


A nadie le interesa aprender cosas inútiles. Desde que nacemos nuestros aprendizajes están ligados a nuestro instinto de supervivencia y a nuestra necesidad de comprender el mundo y hacernos una idea razonable de nuestra posición en él. Queremos saber lo que nos resulta necesario, y buscamos fuera de nosotros lo que existe como un esbozo o una intuición dentro de nosotros mismos. Por eso sólo amaremos los libros si nos damos cuenta de que nos son útiles y de que pertenecen al reino de nuestra propia vida. Leer no es hacer méritos para aprobar un examen ni para demostrar que se está al día. Un libro no se debería adquirir por las misma razones por las que se compra el temario de una oposición o una camisa de moda. Un libro verdadero -porque también hay libros impostores- es algo tan material y necesario como una barra de pan o un vaso de agua. Como el agua y el pan, como la amistad y el amor, la literatura es un atributo de la vida y un instrumento de la inteligencia, de la razón y de la felicidad. Pero no hay que culpar a la mayor parte de los posibles lectores de que no lo sepan.

Tampoco parecen saberlo muchos escritores, o si lo saben guardan el secreto. Comprenderán también que desde mi punto de vista la tarea del que se dedica a introducir a los niños y a los jóvenes en el reino de los libros es la de enseñarles que éstos no son monumentos intocables o residuos sagrados, sino testimonios cálidos de la vida de los seres humanos, palabras que nos hablan con nuestra propia voz y que pueden darnos aliento en la adversidad y entusiasmo o fortaleza en la desgracia.

La literatura, pues, no es aquel catálogo abrumador y soporífero de fechas y nombres con que nos laceraba mi profesor de sexto, sino un tesoro infinito de sensaciones, de experiencias y de vidas que están a nuestra disposición igual que lo estaban a la de Adán y Eva las frutas de los árboles del Paraíso. Gracias a los libros nuestro espíritu puede romper los límites del espacio y del tiempo, de manera que podemos vivir a la vez en nuestra propia habitación y en las playas de Troya, en la calles de Nueva York y en las llanuras heladas del Polo Norte, y podemos conocer a amigos tan fieles y tan íntimos como los que no siempre tenemos a nuestro lado, pero que vivieron hace cincuenta años o cinco siglos. La literatura nos enseña a mirar dentro de nosotros y mucho más lejos del alcance de nuestra mirada y de nuestra experiencia. Es una ventana y también es un espejo. Quiero decir: es necesaria. Algunos la consideran un lujo. En todo caso es un lujo de primera necesidad.


Contenido que expresa el conector textual
Conector textual
1.Suma, adición (con valor afirmativo)
2. Suma, adición (con valor negativo)
3. Consecuencia
4. Reformulación de lo expresado anteriormente
5. Contraste, oposición, contraargumentación